martes, 8 de septiembre de 2009

El estado del alma






Fuerte, concreta, corta, concisa; todas esas características tiene la obra dirigida por Gerardo Begérez. Un artista uruguayo que con su corta edad ya ha participado en más de veinte espectáculos.
Con una escena simple estéticamente, esta puesta semi-montada nos abre un panorama difícil que aún hoy sigue vigente: la represión de la década del setenta pero esta vez ubicada en la vecina República Oriental del Uruguay.
Una sala de espera, dos mujeres que se reencuentran luego de veinte años, amores, broncas, olvidos envueltos en un signo de pregunta sobre qué pasó.
Diferencias políticas, una adolescencia en común plagada de ilusiones sobre un futuro lleno de ideales y de cosas por cambiar. La eterna discusión sobre pertenecer o no al sistema, olvidar y dejar atrás un pasado atroz o seguir luchando para que las nuevas generaciones conozcan la verdadera historia sucedida.
Dos amigas, dos compañeras, ausencias que se nombran y se recuerdan. Sueños de un hijo que no fue, pero ¿será?
Una historia que nos toca de cerca, una historia de dolor y cautiverio. Preguntas sin respuestas y el abrazo que no llega. Ansiedad que se extiende porque no aparece lo que ellas esperan.
Un final que nos sorprende como un bollito de esos plásticos que uno quiere aplastar pero al soltarlos vuelven al mismo lugar. Así nos queda el corazón.

Winona.

"El estado del alma"
Dirección Gerardo Begérez
Única presentación el teatro De la Comedia.
Informaremos sobre reposición.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Ausencia.






Muy fresco el clima, más que fresco, diría bien frío. La sala nos recibe con una mezcla de colores, con paredes llenas de fotos de un circo que nos remonta a otra época. En un antiguo mostrador una simpática chica nos ofrece empanadas de carne con cacao y la gente extrañada prefiere pedirse alguna otra cosa. Banderines que nos recuerdan a viejos carnavales o bailongos de barrio. Sillones con telas, sillas de madera, plantas, mucho color. ¿Una estética pensada o un rejunte de viejos baúles?

Descubro que todo eso es Puerta Roja, donde una correntada de viento fresco me llega mientras estoy sentada esperando que comience la función.

Por lo general me gusta ver un espectáculo u obra de teatro sin mucha información previa. Quiero que me asombre, que me tome por sorpresa, que me deje… ¿atónita? No sé, quizás pueda dejarme de muchas formas distintas una obra de arte que se presenta ante mi.

En el caso de “Ausencia”, una adaptación Adrián Canale de La Orestíada de Esquilo, sentí que me quedaba con sensaciones muy particulares, imágenes que me disparaban hacia otro lado. Entendía lo que yo creía entender y me agarró temor de estar equivocada. Pero esto disparó una pregunta en mí: ¿Estoy equivocada si “entiendo” tal o cual cosa determinada bajo mi mirada subjetiva o realmente puede haber tantas visiones y explicaciones de una obra como público presente?

Si bien la sala no es pequeña y el área de actuación (no tiene escenario) tampoco; la incomodidad en cuanto al frío y los ruidos externos perjudican. Pero son detalles y prefiero ir a lo que sí juega a favor.

La historia es cruda, atrapante, te moviliza. Es violenta y te genera imágenes fuertes y reacciones encontradas. Un músico acompaña tocando en vivo durante toda la función, incluso interactuando en algunos momentos con alguno de los personajes, eso lo mete y lo saca constantemente de la historia. Ese juego me pareció interesante al igual que la disposición escenográfica; las entradas y salidas de los actores, el juego del espacio off (todo aquello que no vemos, que está tras de escena pero que esta contado en el relato) mediante una ventana con colores a un costado y una puerta de vidrio en el otro. El manejo del agua como objeto y la brutalidad de esas botellas y de esos golpes frente a una mesa de madera blanca que les sirve de apoyo a los actores.

¿Son simbologías? Me pregunto. ¿Si hago mi propia asociación con hechos reales que tuvieron lugar en nuestro país en viejas épocas estaré equivocada? No, no estoy equivocada. Los hechos de violencia transcurridos durante la última dictadura militar tienen evocación en este relato y algo de eso nos informa el programa donde nos cuentan sobre la exposición fotográfica de Gustavo Germano llamada “Ausencias” de la cual vemos reminiscencias.

¿Puede un trabajo plástico con actores, una adaptación de un texto antiguo y una muestra fotográfica converger en un hecho teatral? Parece que sí, y bastante bien lo han logrado.

Winona.

“Ausencia” de Adrián Canale
Puerta Roja - Lavalle 3636
4867-4689
Domingos 19 hs.



Te invito a compartir la entrevista que realicé con Adrián Canale, director de la puesta.

W/ Si me tuvieras que contar La Orestíada en tres líneas, ¿que me dirías, de que trata?


AC/ Es la historia de la venganza que hace Clitenmestra por la muerte de su hija hecha por su marido Agamenón quien la sacrifica a los dioses para ganar la guerra y la sucesiva venganza que se genera en esa familia. Después Orestes venga la muerte de Agamenón matando a su madre. Un espiral de venganza, esa es la historia troncal de Esquilo. De igual manera La orestíada son tres obras, y tiene una densidad poética y nosotros la resumimos. Inclusive la última parte, Las Euménides, no la hicimos. La parte del juicio nosotros lo obviamos.
La Orestíada está escrita en una época en donde se pasa del matriarcado al patriarcado, como un hecho político. Esto está escrito con un significado muy puntual, como un cambio en los cánones de la sociedad. Nos interesaba mostrar esta sensación de la violencia sin fin y cómo lleva a más violencia, este entretejido importante.
De todas maneras como toda obra artística nosotros la cruzamos con imágenes, en este caso de Gustavo Germano quien realizó una muestra sobre la época de los setenta. En los últimos diez minutos de la obra hay una reproducción de imágenes envueltas en una canción. Es muy interesante.
Lo que hizo este tipo que vive en Barcelona y es argentino; tiene un hermano desaparecido. Hizo una secuencia de fotografías de familias, la mayoría son de Entre Ríos, los tomó en la actualidad… recuperó fotos donde por ejemplo había dos o tres personas y uno de ellos está desaparecido y entonces reprodujo la misma foto en la actualidad pero sin esa persona.

W/
Tengo la sensación de haberme quedado con preguntas, de que me perdí cosas. Lo había relacionado con la época de la represión pero creía que había sido una interpretación mía.


AC/
No, el lenguaje que construimos es así, junto con el vestuario, la recreación poética de los setenta y nuestra versión de La Orestíada. El texto es de una poética tremenda y hay frases concretas que tratamos de interpretar.

W/ ¿Es un texto tuyo o un trabajo colectivo?

AC/ Es un trabajo colectivo que yo cerré como dramaturgia, pero es un laburo que fuimos haciendo entre todos.

W/ O sea, tomaste esa energía, tomaste el trabajo del fotógrafo Gustavo Germano, ¿de dónde surge el hecho de incorporar la música, en este caso con una persona tocando y cantando en vivo? ¿Fue una cuestión de estética?

AC/ No hay una cuestión de estética que justifique. Principalmente, porque me parece que la música siempre está en escena. Nosotros trabajamos mucho tiempo con música de los setenta de fondo: con Espinetta, Arco Iris, Led Zeppelín, Pink Floyd y en un momento decidí trabajar con Marcelo porque tiene una poética con la música que a mí me interesaba mucho. Los temas son todos de él, la música, la letra. Lo que hicimos fue pedirle que los temas tuvieran una sonoridad parecida a la de esa época.

W/
¿Qué significa la utilización del objeto del agua en escena? Llama mucho la atención.


AC/ Es medio difícil de explicar esas cosas, te soy sincero. Empieza como un capricho. Trabajamos con una artista plástica, que es la que también realizó el vestuario, con un vuelo poético muy interesante. Yo quería que el espacio fuera blanco y ella lo que hizo fue generar una secuencia de imágenes posibles y me trajo frascos, no sé bien por qué.

W/ Cómo disparador de algo…

AC/
Sí, en principio los trajo y los puso en un estante. Luego los bajamos y ahí empezó a aparecer el agua de colores. ¿Por qué? Claramente no lo sé. En general nos produjo algo, el río, el río de la plata, los cuerpos arrojados, aparece algo del sufrimiento…

W/
Como una cuestión plástica…


AC/ Hay algo de capricho... También fueron motivadores estéticos para hacer las imágenes montadas, viste que se trabaja mucho con el cuerpo. Hay también una elección del trabajo físico.

W/ Me gustó mucho la utilización del off, del afuera.

AC/ Igual, viste que hay muchas ideas que se van hilando constantemente y después uno va cerrando, o me van cerrando ahora después de algunas funciones.

W/ Está bien, uno tiene que disparar cosas y después a cada espectador le generará algo distinto. A mí me quedó muy grabado lo del agua y la chica que abre la obra, que es tremendo. Me generaba una sensación de encierro.

AC/ Si, de paso lo utilizaba como si la mesa fuera algo que adivina, hay una especie de juego ahí.

W/ O las frases que me disparaban más frases y me intrigaba lo que tenían los frascos, si eran fotos, objetos…

AC/ En un momento íbamos a poner objetos dentro de los frascos, pero no llegamos y además nos pareció que el frasco estaba un poco recargado. Hay algunos que tienen algunas cositas, como si fueran cartas, piedras, recuerdos…

Winona.


http://www.gustavogermano.com/ausencias.swf

miércoles, 26 de agosto de 2009

Quién era?



Reaccionaba ante la vida como si no fuera yo.
¿Quién era la sumisa presencia que no emitía palabra?
¿Quién era la que callaba y otorgaba tan asquerosamente?
Era un chiste de lo que alguna vez había sido.
¿Acaso era un ser tan gracioso?
La ironía de mi vida consumía mis sueños y los hacía empequeñecer ante cada pensamiento.
Ya no era ni lo que quería ser, ni lo que creía ser.
No era.
Y la piel se me endurecía, impermeabilizándome.
Y el corazón latía cada vez más despacio.
Ya no se sentía agitar.
Reaccionaba ante la vida como si no fuera yo.
¿Quién era yo?
Ni yo lo sabía.
Era un holograma creyéndome materia.
Convenciendo al mundo de aquello de lo cual quería ser convencida.
Pero me harté.
Y me lancé al vacío.
Un vacío tan profundo como el océano mismo.
Ya no era ni lo que quería ser, ni lo que creía ser.
No era.
Y mis divagaciones se sepultaban en el mismo polvo mismo de la tierra que recibía mi peso.

Winona.
06-11-2005

jueves, 20 de agosto de 2009

Telarañas





No es simple la obra de Pavlovsky, ¿o sí? O acaso es tan simple que sigue vigente luego de cumplir 25 años de estrenada; tan simple que fue censurada a pocos días de su estreno allá por 1977 cuando la prensa comunicaba su prohibición por “atentar contra los fundamentos de la institución familiar tradicional”.
Aquí te atrapa esta telaraña. Aquí y ahora, en este 2009 con esta nueva versión, con simbologías de la dramaturgia y de la puesta en escena a cargo de Bárbara Merlo, de quien destaco el excelente manejo del espacio.
Felipe Villanueva maravilla por su destreza física, su manejo del cuerpo, la expresión de la ¿inocencia? y esos ojos que hablan… Patricia Arbués con una voz excelente, clara en su mensaje, expresiva, bella en el canto y con una plasticidad corporal que genera la metamorfosis de una imagen. Ambos papeles (el de la madre y el hijo) sobresalen por el del padre de familia, quien queda algo apagado quizás por contraposición a aquellos dos personajes.
No suma demasiado la escena de los ladrones, no por mal interpretada, ni por una cuestión actoral, si no en la estructura del relato es en donde me quedan dudas. Habría que leer la versión original y analizar cómo y por qué se tomó partido por contar esta parte de la historia.
Excelente el despliegue de “las arañas”, ya sea como recurso estético para modificar la ambientación o por esa sensación que en la oscuridad del movimiento nos provoca el sentirnos atrapados. El efecto del vestuario y la utilización de la luz sorprende.
Recursos de puesta sencillos, resultados óptimos; como la aplicación del placard como objeto de comunicación entre el afuera (el espacio off) y la escena misma.
Para ver, para analizar. Una obra con un trasfondo dramático pero que nos produce mucha gracia a través de los gags y situaciones físicas claramente graciosas. Actuaciones para destacar y un disfrute especial en la corporalidad de las arañas. Habrá que dejarse atrapar.

Telarañas de Pavlovsky
Dirección, Adaptación y Puesta en escena: Bárbara Merlo.


Sábados 23.30 hs
Teatro Gargantúa
Jorge Newbery 3563
Reservas al 4555-5596

domingo, 9 de agosto de 2009

FELIZ DÍA DEL NIÑO PARA TODOS.


Porque nos sacan una lágrima, dos, un millón.
Porque nos arrancan un grito pelado en nuestra desesperación por entender.
Porque sus sonrisas nos compran el mundo y ya nada importa.
Porque abrazan sin discriminar, sin preguntar.
Porque regalan besos día y noche.
Porque sufrimos como locos si algo les sucede y el corazón se nos hace chiquitito.
Por ellos, por los niños.
Por los que tenemos en casa y nos llenan el alma.
Por los que fuimos en algún momento.
Y por los que espero, sigamos conservando muy dentro.

FELIZ DIA DEL NIÑO PARA TODOS.

Winona.

¿Vida o muerte?


La realidad supeditada al punto de perder por completo su valor.
Nos lleva años tomar la decisión, y una vez decidido nuestro desenlace, se aparecen frente a nosotros todas las posibilidades de por qué no deberíamos hacerlo.
Qué ironía la vida, o la muerte.
¿Cuál de las dos se ríe de nosotros?

Winona.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Revolution


Este es un momento de placer absoluto.
Es la esencia de la soledad en conjunto con la muchedumbre.
Es la ausencia del comentario... un ida y vuelta interno, casi secreto.
Es soñar con un mundo al que no pertenezco pero al que inevitablemente no dejo de desear pertenecer.
Cuatro seres efímeros homenajeando la presencia de cuatro estrellas en el cielo.
Están porque soñaron estar. Y en ese sueño nos soñaron parte.
Es una revolution del corazón al galope de esas cuerdas que no aflojan.
Es un momento de placer absoluto que podría compartir, pero no comparto.
Me regalan sus miradas sin saber que los miro.
No me saben sonriente pero encuentran el sabor de esas palmas que se unen.
Son fabulosos.
Son ellos cuatro...y yo.
Solo yo.

Winona.

Recital de "Las Bestias" en The Cavern.
Noviembre de 2005.

http://www.youtube.com/watch?v=E9Ft9zJWNIg